Cannabis medicinal: ¿Genera adicción?

Escrito por Anden Naturals

Investigaciones científicas e importantes organismos de la salud mundial reconocen al CBD como una sustancia beneficiosa que no genera ningún tipo de adicción.

La ansiedad es un sentimiento que forma parte de la vida. Es una emoción normal y cotidiana  que surge como respuesta frente a los problemas, situaciones estresantes o ante la incertidumbre, la cual nos impulsa a buscar soluciones inmediatas a esas circunstancias poco agradables. 

El problema surge cuando esa ansiedad deja de ser temporal y se instala de manera permanente a pesar de que los detonantes o estresores ya desaparecieron o fueron resueltos. Asimismo, cuando los niveles de ansiedad afectan el buen desempeño laboral y afectan nuestras relaciones personales como de pareja, familia y amigos. Algunas personas  buscan una salida o escape a ese estado a través del uso de sustancias como el alcohol, el tabaco, diversas drogas ilegales o incluso los productos farmacéuticos como calmantes y analgésicos opioides.

El mal uso o abuso de medicamentos, así como de la ingesta de alcohol, drogas ilegales y otros estimulantes, generan adicción y dependencia, lo que empeora aún más los efectos nocivos de la ansiedad patológica y las enfermedades subyacentes [1].

De acuerdo a la Organización Panamericana de la Salud (OPS), 4,4 millones de hombres y 1,2 millones de mujeres de América Latina y el Caribe, sufren trastornos relacionados con el mal uso o abuso de drogas u otras sustancias estimulantes, en algún momento de su vida [2].

¿Qué se puede hacer ante esta situación?

CBD como herramienta terapéutica 

El cannabidiol (CBD) es un cannabinoide no intoxicante  de la planta de cannabis. Sus propiedades para aliviar diversos síntomas de enfermedades crónicas y degenerativas, así como sus capacidades antiinflamatorias, analgésicas, neuroprotectoras, antioxidantes y ansiolíticas, han sido reconocidas por diversas investigaciones científicas. Pero, además, se ha determinado que su utilización no resulta nociva para la salud y tampoco genera adicción.

Así lo ha determinado la propia Organización Mundial de la Salud (OMS) a través de un informe realizado por su Comité Experto en Drogodependencia en el que, tras analizar y poner sobre la balanza el potencial terapéutico del CBD, se llegó a la conclusión de que este cannabinoide no produce dependencia [3].

Asimismo, múltiples estudios respaldan el potencial del CBD como una herramienta terapéutica para complementar el tratamiento de la ansiedad y los trastornos derivados de esta, tal como lo comprueba una revisión de estudios efectuada por investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de Nueva York. En esta revisión, se examinaron más de 49 investigaciones referidas a la capacidad del CBD para enfrentar la ansiedad y otros problemas como los ataques de pánico o los trastornos de ansiedad social.

La evaluación detallada de estos estudios evidenció que el CBD es una sustancia con gran potencial para el tratamiento de desórdenes de la ansiedad, con un alto perfil de seguridad y que en ningún caso genera dependencia [4]. 

Ensayo clínico con 400 pacientes

En Nueva Zelanda se realizó uno de los ensayos clínicos con mayor participación de personas, con el objetivo de constatar las propiedades del CBD para lidiar con la ansiedad y sus diversos trastornos asociados, así como corroborar si esta sustancia puede producir adicción.

Fueron 400 los pacientes de la clínica Cannabis Care quienes se sometieron a una prueba con  aceite de CBD durante un periodo de un año. Durante este tiempo, los especialistas médicos se abocaron a supervisar la tolerabilidad de los pacientes al CBD, registrar también los cambios en su calidad de vida y, especialmente, reconocer las posibles relaciones de dependencia que podían producir las dosis suministradas.

Al finalizar el ensayo clínico, la conclusión fue que la calidad general de la salud de los pacientes había mejorado notablemente en relación a los problemas de ansiedad y depresión. Pero, sobre todo, hubo cero pacientes con evidencia de adicción al CBD, y más bien los únicos efectos secundarios detectados fueron positivos, ya que se produjo la mejora tanto del sueño como del apetito [5].

En este respecto, también se ha investigado el potencial que puede tener el CBD para luchar contra la drogodependencia, demostrándose que el cannabidiol podría frenar el consumo de varias sustancias que causan adicción.

En una prueba preclínica llevada cabo en conjunto por especialistas del Departamento de Psicología de la Universidad Europea de Madrid (España) y de la Escuela de Farmacia de la Universidad de Maryland (Estados Unidos), se evaluó el potencial “anti recaída” al abuso de drogas en ratas de laboratorio.

Tras la aplicación del CBD a los roedores, estos bajaron la intensidad del consumo de las sustancias que les generaban dependencia -alcohol y cocaína-, disminuyendo además problemas de ansiedad. De esta forma se obtuvo una prueba de la capacidad del CBD en la prevención del abuso de sustancias, ofreciendo con ello una promesa de uso como terapia desintoxicante [6].

Queda claro entonces que el CBD es una sustancia que no genera adicción. Pero, a pesar de ello, es importante que toda terapia que incluye la utilización del cannabis de uso medicinal, esté siempre controlada por un médico tratante y debidamente supervisada por las autoridades de salud.

REFERENCIAS

[1] https://www.mayoclinic.org/diseases-conditions/anxiety/symptoms-causes/syc-20350961

[2] https://www.paho.org/es/temas/abuso-sustancias

[3] https://www.who.int/news-room/questions-and-answers/item/cannabidiol-(compound-of-cannabis)

[4] Cannabidiol as a Potential Treatment for Anxiety Disorders. Neurotherapeutics. 2015.

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4604171/

[5] Cannabidiol prescription in clinical practice: an audit on the first 400 patients in New Zealand. Royal College of General Practitioners. 2020

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC7330185/

[6] Unique treatment potential of cannabidiol for the prevention of relapse to drug use: preclinical proof of principle. Neuropsychopharmacology. 2018.

https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/29686308/